Llueve profusamente. Una cortina, plateada y plomiza, se desliza incesantemente sobre el mundo.
Frente a mis ojos, observo una realidad de verde esmeralda profundo, desplegándose en un generoso abanico visual de 360 grados.
La brisa corre, los truenos ruedan, los chorros de agua caen desde las esquinas del techo formando réplicas de cataratas.
Hoy la lluvia es pródiga en la semi-jungla. Hoy se desbordarán los tanques de agua de reserva. Hoy mitigaremos toda carencia.
El novio pasa a buscar a su chica en la moto oxidada y precaria, suficiente para llevarlos adonde la vida los lleva. Él se moja y ella lleva
capa.
Caen gotas copiosas desde las puntas de las palmeras.
El cielo es de un gris infinito. El perro suspira. El pueblo suspira.
La semi jungla se expande, aliviada. El agua ha acallado sus piedras hirvientes al borde del camino, huérfanas de sombra.
Y un poco más allá, lejos del jolgorio humano, la jungla madre ecuánime existe.
*Notas para conversar y compartir:
¿Qué te gusta hacer cuando llueve mucho?
¿Has vivido alguna vez sin agua corriente en la casa?
¿Conoces a alguien que recolecte el agua de la lluvia para luego usarla en su casa?
¿Qué prefieres usar para protegerte de la lluvia: una capa o un paraguas?
¿Has visitado alguna jungla? ¿Dónde?

Loved reading this blog. Thank you for sharing your thoughts.